- Fecha: 2 de junio de 2012
- Lugar: Sala de música, Biblioteca Virgilio Barco
- Tema: Revisión de lectura - Banquillo
- Director del taller: Carlos Castillo Quintero
- Relatoría basada en el texto enviado por Liliana Moreno Martínez
* * *
Desarrollo de la sesión
I Parte
Carlos comienza la sesión comentando el Primer Encuentro Distrital de Escrituras Creativas que se llevó a cabo el martes pasado en la Biblioteca Nacional. Los participantes del taller opinan sobre la manera como los escritores invitados desarrollaron el tema ¿Qué es un gran cuento? Muchos estuvieron de acuerdo con los precarios aportes que hizo Juan Álvarez, el mejor nivel de Antonio García y la preparación de Carlos Castillo. También se habló de la selección de cuentos que cada uno de los autores hizo, de las coincidencias y las diferencias. Uno de los participantes (Carlos Barros) comenta que parecía una selección de cuento latinoamericano, y otro sobre las interrupciones impertinentes de algunas personas del público. Alguien más sugiere que se cambie de espacio para que puedan entrar todas las personas y garantizar la comodidad de todos. Yo pienso en algunas frases sueltas de Álvarez y recuerdo lo mucho que me fastidia ciertas poses de artista incomprendido que no sólo se ven en el espacio de las letras, sino en el teatral, por ejemplo.
Después de ese breve sondeo, Carlos inicia preguntando ¿Qué podemos hacer ante una hoja en blanco? Retoma lo visto en la sesión anterior recordando que las fuentes de la creación narrativa son fundamentales porque son la materia prima desde la cual el escritor puede “superar” la hoja en blanco. Entonces hace un repaso diciendo que las Fuentes de la Creación Narrativa son: metaficcional, biográfica (testimonial o autobiográfica, referencial), de tradición oral e histórica (la gran historia, la pequeña historia). Luego se detiene en la fuente narrativa de la tradición oral para hacer una precisión que quedó en el tintero en la sesión anterior. Carlos dice que dentro de la tradición oral también se cuentan como fuentes narrativas el vestuario, las costumbres, tradiciones, comidas de un grupo de personas o región determinada y cita como ejemplo algunos cuentos de García Márquez, entre ellos "Algo muy grave va a suceder en este pueblo", en donde el Nobel, con maestría, echa mano de la radición oral. Vienen a mi mente varios ejemplos de la literatura y el cine… pero muchos ejemplos, pero me quedo pensando en El ahogado más hermoso del mundo, en Persépolis, en los cuentos de Nicolai Gogol, en tantos… Y cuando se me vienen a la cabeza tantos ejemplos me digo… Tal vez esto no es una fuente más, sino todo un requisito… “El escritor debe saber de qué escribe, sobre quién escribe, en qué contexto…” Eso le da verosimilitud a su historia. Pero luego pienso, claro que puede ser una fuente cuando un cuento explora una tradición cotidiana particular y la hace su materia más importante”.
Carlos recuerda que debe devolver un libro que le prestó uno de los participantes(Luis David Cáceres). Entonces habla de Los sueños de Einstein del escritor y físico estadounidense Alan Lightman, una novela que explora las posibilidades del sueño y el tiempo. Carlos recomienda leerla. Dan ganas de leer ese libro, pienso. Y le digo a Luís que me lo preste.
II Parte
Luego, Carlos retoma los cuentos que desde hace varias sesiones nos había pedido que leyéramos. Los cuentos son: El falso maestro (Anónimo), La falsa vieja (Anónimo), El espejo de Matsuyama (Anónimo japonés), El traje nuevo del emperador (Hans Cristian Anderson) y Barrabás (Pär Lagerkvist).
Pide a los participantes del taller que comenten el primer cuento. ¿Qué recuerdan? Haga una breve descripción del cuento, dice. Alguien intenta reconstruir el argumento del cuento. A veces nos cuesta dar con el centro de una historia. Casi siempre interpretamos, emitimos juicios o hablamos no desde lo que el escritor nos cuenta, sino de los vacíos que el lector llena con su lectura. Luego alguien más dice “parece un chiste” y otro agrega “pero un mal chiste”. Carlos comenta que para contar chistes también se requiere de cierta gracia. Otro participante opina que es muy ingenuo, y agrega “es el tipo de literatura oriental que quiere enseñar a la gente cómo comportarse”.
Carlos insiste para centrarnos en la historia preguntado: ¿Qué tipo de narrador tiene este cuento? Alguien contesta “narrador en tercera persona”. Luego vuelve a preguntar ¿Cuál es el argumento de este cuento? ¿Qué pasa? ¿Qué nos cuenta? Insiste. Es el encuentro de un respetable maestro, dice alguien, que aparece ante sus discípulos… Carlos interrumpe para increpar eso de “respetable” ¿De dónde sacas que es un respetable maestro? La participante lee literalmente la primera parte del cuento “Era un renombrado maestro (…). Luego Carlos pregunta ¿Cuál es el espacio narrativo? Sucede en una aldea, más específicamente en una plaza o un mercado, alguien más dice. Yo recuerdo que la historia sucede en una carpa, pero no digo nada. ¿Y el tema? Vuelve a preguntar Carlos. Nadie responde. ¿Cuáles son los personajes? Los maestros y los discípulos, dice otro más con tono de obviedad. ¿Cómo es el falso maestro?
Hay intentos de responder esta pregunta pero nadie da con una respuesta contundente… No se sabe cómo son el maestro o los discípulos porque los personajes no han sido caracterizados. Carlos aprovecha los vacíos que generan sus preguntas para decir que tod cuento, sin interesar su extensión, debe considerar los elementos esenciales de la narrativa: narrador, personaje (s), espacio y tiempo narrativo,tono, rítmo, atmósfera,argumento, trama... A veces se olvida lo anterior y se presenta al lector textos supérfluos que no superan la anécdota base o el chiste, asunto frecuente, por ejemplo, en la minificción. Narrar siempre tiene todos esos elementos, por corto que sea el cuento.
Con respeto, Carlos pide que revisen los ejercicios de la Habitación narrada y analicen cuántos de esos escritos con El falso maestro. Y aclara que no fue arbitrario pedir el ejercicio en una sola página. Carlos aprovecha la oportunidad para felicitar a Filipo por la escritura de la habitación narrada. Se abre un paréntesis en la sesión para leer en voz alta el texto. Después de la lectura Carlos comenta que Filipo logró crear un personaje (Gato), un espacio narrativo (la habitación), generó una tensión (a través del hilo narrativo generado desde la perspectiva del personaje), el uso de los tiempos verbales y el final abierto (cuando Gato dice “¡Qué bien la he domesticado!”). La historia de Filipo tiene todos los elementos narrativos, dice Carlos, se trataba de hacer un ejercicio de escritura y poner en juego toda la creatividad en una cuartilla.
Concluye esta parte diciendo que El falso maestro no genera una historia que merezca ser leída, no tiene una trama, no hay desarrollo de personajes… En pocas palabras es una historia prescindible para el lector.
Carlos dice sobre este cuento que se percibe una historia más desarrollada, tiene una trama, hay un espacio de tiempo definido. Cuando hay una trama en un cuento, hay una preocupación por entregar al lector un relato más elaborado. Los personajes están más desarrollados, más definidos. El lector puede hacer una lectura de la imagen de los personajes. Entonces insiste con la siguiente pregunta ¿Qué es un personaje? ¿Quien realiza o encarna una acción? ¿Cómo se desarrolla un personaje? A través de su caracterización. Es necesario saber caracterizar al personaje, el escritor necesita aprenderlo. Por ejemplo, se puede pecar por exceso en esa caracterización, entonces el personaje pierde peso y no es creíble, verosímil. El lector no logra acercarse al personaje porque lo percibe desdibujado, pienso yo.
Carlos insiste en el tema de los personajes porque luego sugiere que el personaje de este cuento no es muy creíble. Entonces pregunta para retarnos ¿Alguien puede meterse en una casa por años haciéndose pasar por mujer? Los participantes comienzan
a opinar y hay voces a favor y en desacuerdo. Alguien dice “se habla de una época en particular y para esa época yo creo que funciona”. Pero Carlos replica afirmando que “los oficios de la mujer en esa época son difíciles de imitar y que ese personaje no podría apropiarse de ellos tan fácilmente”. Se abre una discusión alrededor de la verosimilitud del personaje, lo complicado que puede resultar hacerse pasar por mujer, etc.
Carlos habla del cuento de Rubem Fonseca incluido en Ficciones desde Brasil del Programa Libro al viento que se entregó a la salida del Primer Encuentro de Escrituras Creativas. El cuento se titula Corazones solitarios. Alguien comenta el cuento… Se trata de la historia de un reportero de casos policíacos que trabaja en un periódico popular y que por falta de crímenes interesantes termina escribiendo para una revista dirigida a mujeres de la Clase C, haciéndose pasar por consejera en la sección De mujer a mujer. Carlos dice que es una mamadera de gallo, pero muy bien escrito, allí "la impostura" se trabaja con maestría. Se compara este resultado con el de La falsa vieja. Debo leerlo para poderlo comentar, pienso, igual me encanta Fonseca. Carlos finaliza diciendo que ese cuento desarrolla todos los elementos narrativos, que recomienda que lo leamos.
Nuevamente Carlos pregunta ¿Cuál es el argumento del cuento? El padre se va de viaje y cuando regresa le trae de regalo muy especial a su mujer. Se trata de un espejo. Luego pasan el tiempo, la madre se enferma y muere, pero antes de morir le regala el espejo a la hija sin decirle que es un espejo, sino bajo la promesa de que lo abra todos los días para que su imagen la acompañe siempre. Con el tiempo el padre descubre que su difunta esposa le regaló el espejo a su hija haciendo la promesa de que “su rostro siempre estaría en ese espejo para ella” y decide no contarle que lo que ella ve es su propia cara. ¿Tiene todos los elementos narrativos? Pregunta Carlos. Algunos responden que sí. Y repasa: personajes caracterizados, espacio narrativo desarrollado, contexto histórico concreto…
Alguien más dice que hay un elemento común en los tres cuentos: la ingenuidad. Y Carlos agrega “pero en este tercer cuento hay un componente más… ¿Cuál es?” Es el componente poético. Lo poético es un elemento esencial en un gran cuento. La poesía que encierra el espejo y trata de reconstruir este fragmento “(…) Era un objeto redondo, blanco por un lado, con adornos de pájaros y flores y, por el otro, muy brillante y terso (…)”. Tiene un componente poético poderoso que sólo es posible en ese cuento, que es irrepetible. Si alguien quisiera trasladarlo a otro cuento, no podría hacerlo. En cambio los otros dos cuentos sí son robables, hacen parte de la tradición. Piensen en eso, concluye Carlos.
Y vuelve a insistir. ¿Cuántos de nuestros textos son El falso maestro? Una historia que no desarrolla los elementos narrativos… “un texto con cositas sueltas”. ¿Cuántos son La falsa vieja o El espejo de Matsuyama? ¿Cuántos de nuestros cuentos tiene ese elemento poético? La poesía está en el alma pura del texto, está implícita.
Luego habla del plagio y la piratería para decir que cuando logramos preguntarnos por la manera como un escritor construye un mundo poético en un cuento, nos dan ganas de plagiarlo, de robarnos las ideas. Pero, dice Carlos, un buen texto es imposible de plagiar porque es difícil de superar. Este tercer cuento tiene esa poesía imposible de plagiar y con este comentario cierra este cuento. Pienso entonces que se pueden plagiar las ideas, los argumentos, pero la poética de un cuento no, porque es el sello personal del escritor, es la manera de contar, es como el olor de la piel pero impregnado en el papel. Es su espíritu.
Los cuentos anteriores tienen en común el pertenecer a la tradición, ser de Autor Anónimo.
Luego habla del plagio y la piratería para decir que cuando logramos preguntarnos por la manera como un escritor construye un mundo poético en un cuento, nos dan ganas de plagiarlo, de robarnos las ideas. Pero, dice Carlos, un buen texto es imposible de plagiar porque es difícil de superar. Este tercer cuento tiene esa poesía imposible de plagiar y con este comentario cierra este cuento. Pienso entonces que se pueden plagiar las ideas, los argumentos, pero la poética de un cuento no, porque es el sello personal del escritor, es la manera de contar, es como el olor de la piel pero impregnado en el papel. Es su espíritu.
Los cuentos anteriores tienen en común el pertenecer a la tradición, ser de Autor Anónimo.
Carlos repite el ejercicio realizado con los tres cuentos anteriores preguntando nuevamente: ¿Cuál es el argumento del cuento? ¿Tiene personajes? ¿Espacio narrativo? ¿Trama? ¿Intriga? ¿Qué tiene este cuento que no tiene los anteriores? Es un cuento de autor. Es la conquista del reconocimiento del artista, el escritor se codeaba con el rapsoda, el juglar, etc. Carlos dice que Anderson instaura la visión del autor más allá de la tradición oral, nos da mirada contemporánea de la literatura independientemente de que se considere como literatura para niños, es su propia versión de una historia que probablemente circuló de manera oral en su época.
Pero, pregunta nuevamente ¿Cuál es el componente que tiene este cuento que no tienen otros cuentos? Alguien de que es literario y Carlos enfatiza “sí, es literario, pero va más allá de lo literario". Se ensayan varias respuestas y Carlos vuelve a la observación de que por el camino de la interpretación no se llega a ningún lado. El autor conoce su entorno, el entorno del cuento. Hay un subtexto en ese cuento, hay varias maneras de interpretarlo, comprenderlo, desde lo más literal a otros niveles más complejos. Carlos habla, finalmente, del componente ideológico: cuando el escritor presenta una perspectiva particular del mundo que está abierto a múltiples interpretación.
Anderson no quiere “vender” una sola idea del mundo. Ni los ineptos, ni los estúpidos pueden ver la tela, dice. El autor no lo dice, pero hasta un niño lo ve, lo puede “interpretar”. Por ejemplo, El traje nuevo del emperador puede ser el reflejo de los sucesos escandalosos de nuestro país en los últimos años. Es el mérito de un autor que logra proponer lo ideológico sin querer convencer a nadie de una verdad absoluta. Éste es un cuento en el que se devela un aspecto de la sociedad y de la condición humana para que desde cualquier época se pueda abordar. Tejer una tela que no existe lo hace también un cuento con componente poético, indudablemente es una historia rica en poesía. Es profundamente ideológico.
Este cuento me encanta, siempre he querido escribir cuentos así… tiene la estructura de los cuentos de hadas y recuerdo los que he leído de Marina Colasanti en un libro titulado Entre la espada y la rosa.
Este cuento me encanta, siempre he querido escribir cuentos así… tiene la estructura de los cuentos de hadas y recuerdo los que he leído de Marina Colasanti en un libro titulado Entre la espada y la rosa.
Busco en Wikipedia “Pär Fabien Lagerkvist (Växjö, Småland, 23 de mayo de 1891 – Estocolmo, 11 de julio de 1974). Escritor sueco, ganador del Premio Nobel de Literatura en 1951. Cultivó poemas, obras de teatro, novelas, cuentos y ensayos. Su obra se caracteriza por el pesimismo, la angustia, la indagación de la naturaleza humana y las constantes alusiones a la muerte” (…) “Barrabás (Barabbas, 1950) es quizás la novela más famosa de Lagerkvist. La novela se basa en la historia bíblica de la liberación del ladrón Barrabás en lugar de Jesucristo. El escritor imagina la vida de Barrabás después de su liberación. El criminal cree que fue salvado para difundir el mensaje de Jesús, pero en su lucha religiosa no entiende el porqué de las persecuciones ni la inacción de Dios para evitarlas. La obra fue llevada al cine por primera vez en 1953 con la dirección del director sueco Alf Sjöberg y en 1961, con Anthony Quinn de protagonista y dirección de Richard Fleischer”.
Al finalizar hemos hecho una escalera de cuentos… desde la tradición oral hasta cuentos de autor, desde leyendas hasta propuestas contemporáneas con Barrabás. Pero la pregunta es, dice Carlos ¿Y mis cuentos en qué parte de esa escalera están? ¿Hasta dónde llegan? ¿Qué dimensión poética tienen? ¿Qué trabajo de investigación he hecho? ¿Cómo involucra al lector? Aquí termina esta segunda parte. Pienso entonces en el acto de desprendimiento que debe ejercer un escritor todo el tiempo… y en la disciplina que se requiere para alcanzar una creación narrativa capaz de subir esa escalera.
III Parte
"Banquilo"
Después del café, Carlos propone que hagamos el primer banquillo. A la luz del taller y de todos los participantes se propone la lectura de Paciente (de autor todavía desconocido). Carlos propone que lo leamos y tomemos nota sobre los problemas que detectemos del ejercicio de escritura. Puntualiza que digamos exactamente la parte del texto en la que se produce el problema. Leo, releo y escribo algunas anotaciones como las siguientes (las copio literalmente):
1. La afirmación “tiene 17 años y sabe muy pocas cosas de la vida” me parece atrevida. No siempre se tienen 17 años y se es tan inexperto.
2. ¿Por qué llega al recuerdo de aquella tarde? ¿Qué tiene que ver el chirriar de la cama con el resto del cuento? Es forzada la aparición de ese recuerdo. ¿Por qué sirvió de alerta? Hay información del relato que está sólo en la cabeza del escritor, el lector no tiene los elementos suficientes o es confuso lo que se relata.
3. ¿Un besuqueo hace chirriar una cama?
4. Al rededor no, es alrededor.
5. ¿A quién le dice “viejo roscón”?
6. La descripción del sonido a alto volumen es confusa… ¿Por qué miedo? ¿De dónde venía ese sonido?
7. La transformación del personaje no es creíble… Falta construir mejor el personaje… y sus evoluciones.
8. Trata de tener un final ingenioso pero no lo es. La idea es que el lector diga al final “Ah! No era una hemorragia vaginal producto de una relación o de un aborto”… no… sorpresa… es un asunto fonoaudiológico.
9. Pretende tener el tono de Rafael Chaparro Madiedo en el uso de las onomatopeyas, pero no lo logra.
* * *
Luego, Carlos abre la discusión y propone que alguien comience. Estas son algunas de las cosas que se dijeron durante el banquillo (también las copio literalmente, sólo corrijo algunas cositas):
1. Cuestiones relacionadas con la verosimilitud ¿Médicamente es posible? ¿Hay verosimilitud en el cuento? ¿Sangra? ¿Por qué grita al final?
2. ¿Por qué está en un Centro de salud tan popular si tiene Ipod y chaqueta de cuero?
3. Si está enferma de los oídos por qué escucha música en el Ipod?
4. ¿Qué estaban haciendo además del besuqueo para que chirrea la cama?
5. Carlos recomienda que cuando se describa una acción se pruebe de verdad, para que la descripción sea coherente. “Hágalo, pruebe que ese personaje puede hacer una determinada acción”.
6. Trata de crear en la mente del lector un equívoco. Que crea una cosa y es otra. En el segundo párrafo hay una pista falsa.
7. No se desarrolla el tema de los ruidos, los sonidos, no se aprovecha… El uso de las onomatopeyas como recurso es interesante, pero en este caso se desperdicia.
8. Jugarle limpio al lector: ojo con los finales sorpresivos. Un buen ejemplo de lo bien trabajado es Crónica de una muerte anunciada ¿Por qué sigue leyendo el lector si desde el comienzo sabe qué va a pasar?
9. En el antepenúltimo párrafo el personaje se toca pero no sabemos qué se toca.
10. En el primer párrafo ya se aburre el lector. Hay un problema de construcción. Carlos pregunta ¿Por qué? Porque es un personaje común, en un lugar común, sin más
11. Además se dicen cosas que no necesariamente son verdad “tiene 17 años y sabe muy pocas cosas de la vida”.
12. ¿La silla es negra o es azul?
13. Problemas gramaticales “Alguien …” “en una bata blanca”
14. Carlos recomienda no usar un lenguaje feo, si no puede hacerlo bellamente, al menos procure que no sea feo. Ejemplo “un hueco en el sobaco izquierdo”.
15. Falta construcción de los personajes. Pero si el lector no logra acercarse al personaje, si no nos da frío, ni calor… El lector necesita acercarse mínimamente al personaje. No necesariamente para amarlo, también para odiarlo.
16. Es un cuento sin poesía, sin ese elemento poético del que hablamos.
17. Las onomatopeyas recargan el texto, no le aportan. Fonetizar es difícil. Tiene que ver con la musicalidad de las palabras, con la reproducción de sonidos a partir de la voz humana.
18. ¿Los párrafos no tiene conexión unos con otros? El espacio entre párrafos puede ser usado precisamente para eso, para desconectar el texto. En la narrativa contemporánea, en la crónica pasa, pero en el S. XIX el escritor preparaba al lector para crear esa desconexión.
19. Abuso de conectores. Se usa mucho el “y”… se le quita fuerza a la acción. “Saber escribir” ¿Qué información tiene el narrador? No tomar partido en tercera, tal vez en primera persona.
20. ¿Cómo escoger quién narra? Podría funcionar en primera persona, no en tercera. Quizás, la decisión más importante es escoger el narrador, es el acierto o el error más grande del mundo. Pruebe los diferentes tipos de narrador. No se quede siempre con el narrador en primera. ¿Quién contaría su vida? ¿Necesariamente usted? No. Escoger el narrador es una decisión fundamental.
21. Carlos dice que la idea del cuento es buena, el tema está diluido.
22. En el penúltimo párrafo de la primera página es recomendable leerlo en voz alta… La relectura es un ejercicio valioso…
23. ¿Diálogo horizontal o vertical? Tercer párrafo.
24. 3: 55 p.m. “(…) vientico cachaco” ¿Para qué? No es necesario para lo que se narra.
25. Los signos de puntuación no están bien utilizados. ¿Por qué? dice Carlos. No hay acuerdo en este punto.
26. Carlos dice que es bueno usar el punto seguido. Pero el uso de esa puntuación debe tener un sentido. Si tiene dudas use el punto seguido.
27. El tema del cuento es muy bueno. La última sensación que tenga a la hora de morir sea provocada por un sonido. Alguien habla de la ecolocación (la capacidad de potenciar los otros sentidos cuando no puedes escuchar).
28. El uso de “la enfermera-recepcionista- (…) es puro comercial. ¿Qué sentido tiene?
29. El cuento se enreda en cosas que no son importantes. Por ejemplo, en el asunto de la canción ¿Qué aporta a la historia? ¿Qué explicaciones son necesarias y cuáles no? Recomendación de Carlos: no se enrede, si es necesario borre, arranque nuevamente o de otra manera.
30. El título tiene muy poca fuerza.
31. Es un ejercicio que carece de las revisiones necesarias para compartir el texto.
32. Hay una avalancha de datos… que no es necesaria para el desarrollo de la historia.
33. Hay imprecisiones con el tema de la hora, el tiempo transcurrido.
34. Carlos dice ¿Qué hace un escritor? Toma un poco de elementos y toma decisiones, por ejemplo, ¿en qué orden el escritor entrega esa información al lector? ¿Qué me interesa que sepa primero? Dependiendo el orden pues el lector se va a sentir cómodo o no. Se hace una comparación con la manera como se ordenan las canciones en un sitio de rumba. La gente se va si el que pone la música no lo sabe hacer. También se usa el ejemplo del genoma.
35. El tema musical que se usa en el cuento no es apropiada para la descripción de lo que pasa cuando estalla el sonido.
36. ¿Por qué no escucha algo que valga la pena? Aprovechando ese atributo, aprovéchelo… un plan para matar, o para oír algo…
37. ¿Desde qué perspectiva abordas un tema por científico que sea?
38. Cuidado con los diminutivos. Hay que tratar con pinzas. Carlos agrega que también con los apodos. ¿Cuáles son nuestros diminutivos “colombianos”? Ejemplo ¿Nos tomamos un tintico?
39. Idea desperdiciada. Es necesario armarse de más y mejores referentes de la literatura, el cine y el cómic. Por ejemplo Daredevil The Man without fear de Frank Miller y John Romita Jr y Born Again de Frank Miller y Davis Mazuchelli. Y películas como: Blow out de Brian de Palma y The conversation de Francis Ford Coppola.
40. Podemos tener ideas desperdiciadas en un taller… Pero ¿Qué tal enterarse de todo esto una vez esté publicado el libro? Ha pasado.
41. El uso de las comillas ¿cuál es la función?
42. Alguien recomienda leer Laocoonte... Sobre los límites entre la pintura y la poesía.
43. Recomendación. Leer a Oliver Sacks (Neurólogo que escribe casos clínicos novelados), editado por Anagrama.
44. El escritor devela su identidad y dice que el cuento está en la nevera y que ya vendrá el momento de trabajarlo.
45. Se comenta que el banquillo es una buena manera de desarrollar un taller de escritura.
Antes de terminar, Carlos complementa el sentido de este ejercicio:
Escuchar en voz alta de boca de los lectores lo que quiera del texto escrito y expuesto en el banquillo. Decir sobre lo que quiera y de una sola vez. Está en la habilidad de cada uno decirlo todo de una vez o por partes. No se puede coartar esa libertad. Se trata de dejar a hablar. El autor se enriquece mucho con lo que se dice en el banquillo, aunque a veces hay quienes no están preparados y lo toman mal. Pero finalmente se trata de entender que todos los escritores pasan por la pena de un texto regular o malo, hasta los más reconocidos. Yo pienso en lo complicado que es que nos enseñen desde pequeños a creer que lo valioso de la escritura es el producto y no el proceso y que quien escribe bien lo hace automáticamente. Entonces pienso en un libro sobre este tema que me ha aclarado mucho este asunto de escribir y dar pautas para que otros lo hagan. Se trata de El regalo de la escritura de Clemencia Cuervo y Rita Flórez editado por la editorial de la Universidad Nacional de Colombia.
Próxima sesión: Sábado 9 dejunio de 2012, Sala de música, Biblioteca Virgilio Barco,
Bogotá D.C., 9:00 a.m.
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