miércoles, 23 de mayo de 2012

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Fotograma de "Brazil", film de Terry Gilliam.


RELATORIA No. 3

·         Fecha: 19 de mayo de 2012
·         Lugar: Sala de música, Biblioteca Virgilio Barco
·         Tema: Realidad, Fantasía e Imaginación
·         Director de Taller: Carlos Castillo Quintero
·         Relatoría basada en el texto enviado por Diana López

DESARROLLO DE LA SESIÓN

Se hace un repaso de lo visto hasta el momento, y de cómo están funcionando las diferentes estrategias metodológicas del Taller. Se enfatiza que el Taller virtual sólo será efectivo si está enriquecido con los comentarios y aportes de los participantes, de no contar con esta participación pierde sentido continuar con las relatorías.

TALLER DE EDICIÓN

A partir de los comentarios de Corrección de estilo y Edición, realizados por el Director del Taller sobre el ejercicio de “La habitación narrada”, y la participación activa de algunos de los asistentes, se hacen las siguientes recomendaciones:
·         Los textos enviados para corrección deben llevar el formato orto-tipográfico establecido: Corrección previa de la ortografía, página tamaño carta, justificada. Times New Roman de 12 puntos,  espaciado 1.5, márgenes 3x3x3x3, sin espacios entre párrafos (a menos que responda a alguna indicación para el lector justificada por la estructura del relato) y con sangría. Título en minúscula, con altas, 14 puntos, en negrilla. Nombre del autor (a) justificado a la derecha, de 11 puntos. Paginación a partir de la segunda página, abajo, a la derecha. Sin nada más: encabezados, pie de página adicional, u otros adornos de cualquier índole.
Para los diálogos y entre guiones, usar siempre el guión largo.

·         Los epígrafes deben ir con cursiva y sin comillas, de 11 puntos, justificados a la derecha. Debajo se escribe el autor del epígrafe, en letra de 8 puntos. Va primero el autor y enseguida, separado por una coma, el título de la fuente (libro, canción… etc.).

·         No se recomienda usar como epígrafe una frase del mismo texto.

·         Nunca abusar de las comillas, la cursiva y la negrita ya que sobrecargan el texto. Se recomienda usar estas herramientas de manera excluyente, es decir que si se usan comillas, por ejemplo, no se deben usar las negrillas.

·         Los ejercicios propuestos en el Taller buscan incentivar la Creatividad por lo que se pide realizar algo más que el mínimo esfuerzo: poner título a los cuentos, alcanzar la extensión solicitada, soltarse creativamente… etc. El resultado obtenido en el taller (y en lo que se escriba) es consecuente con el esfuerzo realizado. (Para que Ítaca no te engañe, es necesario emprender el viaje. De otra forma, es muy difícil…, aunque casos se han visto).

·         Si los textos no llevan la configuración y cuidado orto-tipográfico que de manera reiterada se ha solicitado, con pena, NO serán leídos por el Director del Taller. Esta recomendación excede el ámbito del Taller ya que mantener este tipo de formato le da un aspecto profesional a los textos. En muchos concursos y/o editoriales, se descartan los escritos que no siguen este mínimo de consideraciones con respecto a su presentación. Así que pilas… No se debe dar ningún tipo de ventajas. Subsanar estos detalles, es un objetivo del Taller.

·         Evitar las reiteraciones  (mala costumbre heredada de la poesía colombiana escrita en el Siglo XIX) ya que “matan” el texto por las cacofonías que se forman, y que rompen el oído del lector. Al respecto, leer el texto en voz alta ayuda a identificar estas reiteraciones y cambios de ritmo. Grabarse también ayuda. Se recomienda “leer lo que está en la hoja”, no lo que tiene el autor en su cabeza. Mucho mejor si se cuenta con un buen lector que lea nuestros textos en voz alta.

·         Tampoco, por querer evitar la repetición, se debe caer en el extremo de utilizar palabras rebuscadas, fuera de contexto. Se recomienda leer el artículo de Héctor Abad Faciolince:”Los escritores colombianos sufren de estreñimiento”.

·         Un ejercicio que puede resultar útil es el de editar un texto que nos guste. Digite un cuento de un autor clásico, una novela (preferencialmente en su idioma original)… así notará el ritmo y la manera como ese autor usa el lenguaje.

·         “Prohibida”… la utilización del verbo “colocar” a menos que esté plenamente justificado. Investigar acerca de las diferencias entre “poner” y “colocar”.

·         Ser respetuosos con la puntuación ya que no son meras pausas respiratorias, son pausas de sentido. Los signos de puntación no son decorativos.

·         Las frases largas no deben contener arbitrariamente comas que rompan la acción. Si la acción no ha terminado, no se debe usar coma. Su utilización no depende de la longitud de la frase.

·         No utilizar signos de puntuación inexistentes: Ej.: Cuatro o más puntos suspensivos, doble admiración, triple interrogación. Si se espera “admirar” al lector debe lograrse a través de las palabras, no con detalles superfluos.

·         En la estructura de las frases con respecto a la coma nunca usar “SUJETO, VERBO” por muy largo que sea el primero. Ej.: “Los participantes del Taller de escritura creativa Ciudad de Bogotá pertenecientes al periodo 2012, son muy creativos.” En este caso la coma no está bien utilizada.

·         La Corrección de estilo cumple un papel diferente al de la Edición. En el primer caso el corrector de estilo le ayuda al autor a decir lo que pretende decir de manera correcta, hace que el texto sea completamente legible (que es lo mínimo que se espera de un texto); en el segundo caso, el editor hace sugerencias que trascienden lo “bien escrito” y tocan aspectos que tienen que ver con el fondo del texto, sugiere giros que enriquecen el sentido etc... Un ejemplo corresponde al título de “Las mujeres de Donald”, texto de Mauricio Montes producto del ejercicio “La habitación narrada”, en el que se sugiere pasarlo a singular: “La mujer de Donald” ya que es más fiel a la intención del cuento, y lo redimensiona.

·         La Edición se hace cuando ya se hizo la Corrección de estilo. Si un escritor no supera esta instancia, es decir si no logra tener un texto bien escrito y bien presentado, difícilmente llegará a estructurar una obra valiosa, publicable, premiable, deseada por los lectores y por el Mercado Editorial.

·         Se sugiere tomar riesgos en el momento de escribir. Buen ejemplo es el texto “La habitación de Natalia” de Andrés Hernández Morales, quien logró desprenderse de la anécdota base. Salir del territorio de comodidad.

·         Cada Grupo de Edición debe seguir en sus sugerencias el mismo estilo de las correcciones realizadas por el Director del Taller. Hacer los comentarios al margen. No tocar el texto como tal en señal de respeto por el autor. Subrayar cuando es necesario. No incluir interpretaciones (nada personal, ir al texto, no más) dado que no son útiles en el proceso de corrección. Se debe respetar el enfoque que el autor le ha dado a su texto. Recordar que es “su texto” no el que a nosotros nos gustaría, o podríamos escribir.

·         En las correcciones, la indicación “podría sobrar” implica que queda a criterio del autor si ajusta el texto a esa sugerencia o no. La indicación “sobra” es claramente una señal de que se debe eliminar lo señalado.

·         Las correcciones deben conducir a un trabajo posterior por parte del escritor(a). Se debe respetar el tiempo de las personas que las realizan. Si no se corrige (si ni siquiera se revisan las observaciones y/o comentarios) el Taller de Edición pierde todo sentido. Es una muestra de mal gusto, de mala educación, de falta de respeto con quienes han dedicado tiempo a leer y corregir dicho texto, con el texto mismo, y con quien lo ha escrito.

·         Los conocimientos adquiridos en el transcurso del Taller deben reflejarse en la escritura de los cuentos. Es un proceso acumulativo. Así mismo deben reflejarse en los comentarios y trabajo realizado en los Grupos de Edición.

·         Mantener siempre responsabilidad con el oficio de escribir. Alimentar la “ambición”, en la mejor acepción de esta palabra.

·         Los diálogos son una herramienta fundamental, existen diálogos verticales y horizontales, hay autores que los han trabajado de manera personal, como el caso de Saramago o de Cabrera Infante. En el caso del diálogo horizontal desde el principio se establece con el lector una convención que debe mantenerse a través de todo el texto. Así en oras formas de diálogo. Ej. Si el primer diálogo se escribe en cursiva, los que se desarrollen a continuación también deben utilizar cursiva. Sin embargo, este tipo de recomendaciones se invalidan con la obra de cada nuevo autor, con una nueva tendencia. La matriz clásica de la escritura de diálogos, y otros aspectos esenciales de este tema, se verán más adelante, en detalle.
DESARROLLO TEMÁTICO
1.     LA MATERIA NARRATIVA

Así como la harina es la materia prima más importantes para un panadero, las palabras lo son para el escritor. Quien escribe se debe alimentar, a diario, con nuevas palabras, enriquecer su vocabulario. Se recomienda, como libro de cabecera, el Diccionario de la Real Academia de la Lengua, desentrañar el significado de las palabras y hacer juegos con ellas.

            Un texto es valioso por la asociación inesperada de palabras. Eso es crear a través del lenguaje. Por lo anterior deben evitarse las expresiones trilladas (Ej. Un incendio voraz, ojos como platos etc.). Un gran ejemplo de lo bien hecho es la manera como Rafael Chaparro Madiedo usa el lenguaje en su novela “Opio en las nubes”, en donde son frecuentes expresiones afortunadas como “La sucia mañana del martes” en donde se combinan poesía y narrativa y se le proponen al lector imágenes poderosas.

(Ver el Diccionario de obviedades 
(http://diccionariodeobviedades.blogspot.com/
herramienta de gran ayuda en el momento de escribir).

            Un ejercicio interesante (especialmente con poesía) es cambiar de forma inopinada la estructura de los párrafos, permitiendo que las palabras se busquen de manera arbitraria. Dejar que el azar nos aleje de los lugares comunes.

            La MATERIAS NARRATIVA fundamental para un escritor se encuentra en La Realidad, La Fantasía y La Imaginación. A continuación se revisan algunos aspectos de estos temas.

1.1.                      La Realidad

Pese a la dificultad para llegar a un acuerdo pleno sobre qué es la realidad, se puede decir que corresponde a lo que nos rodea, hace referencia a lo que es efectivo y tiene un valor práctico. Es Objetiva, independiente del punto de vista personal y vale para todo el mundo. Pero también es Subjetiva, en cuanto a la forma como es percibida por cada cual. En el momento de escribir sobre la realidad entra en juego la percepción de cada autor. Se recuerda que escribir (para los otros) es una de las instancias de la comunicación. Escribir es comunicar, así que no está de más ocuparse, por un momento, de cómo perciben la realidad los otros (nuestros lectores).

            La ciencia ficción (Matrix, por Ej.) hace un planteamiento sobre lo que es virtual y lo que no, se desdibujan los límites y finalmente lo importante es lo que se percibe. Lo que “existe”, obviando todo lo objetivo.

            Escribir no es algo que se haga de manera personal, no es onanismo puro, no es un acto realizado por monjes del Tíbet, en cuanto meditación y percepción del mundo. Se reitera que el oficio del escritor, del artista, tiene que ver con comunicar. Se trabaja para otros, el artista aprehende la realidad para transmitirla a los demás. Esta aprehensión se hace inevitablemente desde el punto de vista del creador, siendo definitiva la materia narrativa de la cual parte. Su realidad.

            ¿Lo real es cierto? ¿Lo real es verdadero? ¿Lo imaginario es mentira? ¿Lo fantástico es mentiroso? De momento, en términos de creación literaria, no filosóficos, la respuesta a esas preguntas no interesa. Lo que el lector espera es que se le presente una mentira bien contada, que el mundo narrado no tenga grietas, costuras, y en este proceso los detalles ayudan a dar veracidad a esa realidad. Buen ejemplo de lo anterior es el cuento “Vacaciones de verano”, de Quin Monzó, en el cual la acumulación de detalles transmite la desolación y tristeza de su protagonista, redimensionan la bolsa con “eso” que transporta por la ciudad de su infancia, que pone en su nevera.

            Al hablar de “Realidad” en literatura, se llega al “Realismo” corriente literaria del siglo XIX que busca la descripción detallada de la realidad. Los escritores realistas pretenden un retrato fiel de la realidad. Y no sólo pasa en literatura, esta corriente abarca otras manifestaciones del arte. Vertientes y subdivisiones del “Realismo” son, por ejemplo, el Naturalismo, la Literatura Indigenista en la que se pretendía llevar la realidad hasta el punto de retratar el modo de hablar de los personajes, buscando fuera fiel al dialecto indígena; así también lo buscó la Literatura Costumbrista (el Indio Rómulo, por Ej.), y en otros contextos, lo que se llamó Literatura Terrígena.

            Respecto a estas tendencias no hay recomendaciones. Nada es bueno, ni malo, en sí mismo, pues ejemplos a favor y en contra abundan. Mario Vargas Llosa es un escritor “realista”, extraordinario en la mayoría de sus obras. Juan Rulfo logró desmarcarse de estas etiquetas, y aunque algunos consideran que escribió literatura terrígena, otros fantástica y otros socialista, en realidad el solo escribió Literatura, y muy buena. Lo que importa, en últimas, es el resultado, no la materia narrativa de la cual se parta.

            Algunos escritores han pretendido recoger el habla de las comunas, pero en muchos casos esto termina en cuentos que solo lectores que hayan vivido esa realidad logran entender. Termina siendo un ejercicio en el mejor de los casos sociológico, pero casi nunca literario. ¿Es posible traducir este tipo de textos? Como escritores debemos pretender siempre lograr un alcance universal.

            ¿Es posible cuantificar qué ser humano tiene más realidad? ¿Cuánta realidad tengo? ¿Cuánta de esta realidad es objetiva y cuánta subjetiva? ¿Soy quien quisiera ser? Siguiendo la analogía del panadero, así como las palabras son la materia prima, la realidad actúa como levadura. El texto sube, tiene más aliento, mientras esté animado por mayores detalles.

            ¿Cuánto conoce de su realidad? (Ej. ¿Qué tanto conoce de sus cobijas? ¿Son suyas? ¿Las compraron para usted?)

            Así, la realidad como materia narrativa no depende de la cantidad de vivencias (viajes, anécdotas, accidentes… etc.) sino de la aprehensión que el escritor hace de las mismas. Las vivencias no son sinónimo de tener más realidad.

            En la novela de “El mundo según Garp”, por ejemplo, se narra que el protagonista escribió lo mejor de su obra a temprana edad. Es decir que las vivencias, y su uso literario, tampoco dependen del tiempo. Plinio Apuleyo Mendoza en “El olor de la guayaba”, extensa entrevista que le hace a su amigo y compañero de andanzas literarias Gabriel García Márquez, establece que el escritor crea su leyenda, se la cree primero él mismo y después se la hace creer a los demás, como parte integral de su obra. La vida es la materia narrativa del escritor. La realidad desde su aprehensión y transmisión subjetiva. Ese es el oficio del escritor.

            Otros ejemplos son Fernando Vallejo, en todos sus libros, y Héctor Abad Faciolince en “El olvido que seremos”. Obras autobiográficas de las que no se debe olvidar que solamente son Ficción. Aquí el universo literario está plagado de auto-realidad. Cada autor decide qué porcentaje de realidad pone en sus libros.

            Se recomienda al escritor salirse de su espacio de comodidad. Superar la baldosa. Enriquecer su realidad, su cotidianidad. Viajar. Ir a sitios desconocidos. Ir a sitios conocidos, pero con otros ojos, otra sensibilidad. Realizar acciones que rompan su rutina. Hacerse rico con una realidad desbordante de matices. Viajar no necesariamente es, por ejemplo, ir a otros países. Es emprender un camino de reconocimiento sobre la realidad circundante. Libre de prejuicios. Tomar rutas desconocidas. Perderse en estaciones ajenas de Transmilenio. En el tren. Ir de rumba a sectores nunca frecuentados. Ver lo que usualmente no se ve (pornografía, comics, por citar un caso). Leer lo que usualmente no se lee (El Libro de Mormón, el Corán, por citar otro). Viajar es movimiento, así solo se esté mirando el techo.

1.2.                      La Fantasía

Es el rompimiento de la realidad, relacionado directamente con el Fantasear. La fantasía no se da necesariamente en un mundo fantástico. Es dejarse ir, desprenderse de la realidad inmediata. Fantasear no tiene lógica pero no necesariamente es ilógico. A medida que crecemos desafortunadamente la fantasía se corta a favor de la realidad, se debe recuperar el mundo de la infancia, aquellos juegos sin sentido que permitían fantasear. Intervenir de manera fantástica la realidad. En una entrevista le preguntaron a Julio Cortázar que era lo Fantástico, aquí su respuesta: Lo fantástico es algo muy simple, que puede suceder en plena realidad cotidiana, en un mediodía de sol, en el metro… Lo fantástico puede darse sin que haya una modificación espectacular de las cosas, es la indicación súbita de que al margen de las leyes aristotélicas y de nuestra mente razonante, existen mecanismos perfectamente validos que nuestro cerebro lógico no capta pero que en algunos momentos irrumpen y se hacen sentir.





            Se debe recuperar el ejercicio de fantasear que la educación tradicional ha coartado. Recordar la frase de George Bernard Shaw “A los seis años entré en la escuela, e interrumpí mi Educación”. Es necesario seguir educando la sensibilidad.

            Contestar las preguntas ¿Qué pasaría si…? (Ej. ¿Qué haría si me ganara el Baloto?) Tal como en los ejercicios propuestos por Gianni Rodari en “La Gramática de la Fantasía”, pero sin convertir estos ejercicios en un lugar común.

1.3.                      La Imaginación

Se toma como ejemplo cuando el padre Nicanor toma chocolate y levita, esto es imaginación puesta al servicio de la literatura. La imaginación es fantasear con lógica a favor de una realidad objetiva con el objetivo de demostrar algo. (Ej. La historia del Minotauro: http://es.wikipedia.org/wiki/Minotauro  en la que una mujer desea a un animal pero la historia pretende demostrar el peligro de no cumplir las promesas).





            Los relatos creacionistas están llenos de imaginación (Ej. Mito de Bochica y Bachue. El Popol Vuh).

1.4.                      La Ficción

Es la sumatoria de la Realidad, la Imaginación y la Fantasía.  Se toma ficción como sinónimo de Literatura. Cada autor da el peso que desea a cada uno. (Ej. Fernando Vallejo tiene altas dosis de realidad en su obra, mientras que García Márquez invierte esta dosis. En “Vacaciones de verano” Quin Monzó prácticamente prescinde de salidas fantásticas. Es un cuento “realista” pero lleno de imaginación en su estructura, en la manera como le entrega la información al lector.

            Así, se subraya que lo importante en la Ficción es que sea verosímil, creíble dentro del universo narrativo que se plantea. En “La metamorfosis”, por ejemplo, es completamente verosímil que alguien se convierta en insecto a la luz de los hechos avasallantes que le suceden. Es una respuesta natural a su anterior vida de bicho atrapado en el sistema. Estamos convocados a escribir literatura que sea verosímil. A escribir “Mentiras verdaderas”, las demás no sirven.

            Es necesario recordar que el lector (así como el espectador de una película) llega al libro dispuesto a ser engañado, paga por eso. En Las Mil y una Noches, por ejemplo, el Sultán exige un buen cuento, uno interesante o si no le corta la cabeza a su bella narradora, a la imaginativa Sherezada. En los tiempos que corren el lector es nuestro Sultán. No corta cabezas pero cierra el libro, y jamás vuelve. Es peor...

2.     FUENTES DE LA CREACIÓN LITERARIA


Se proyecta "La cosa perdida"




2.1.                      Fuente Metaficcional

Se trata de crear ficción a partir de ficciones pre-existentes. Se toman ficciones (cortos, películas, libros, pinturas, grabados, esculturas, canciones…) como referencia y de ahí nacen nuevas ficciones, cuentos que establecen correlatos e intertextos con la ficción original (técnica muy usada por los escritores de Microrrelato, que usualmente va dirigida a lectores cultos, informados). No es un homenaje. Es una nueva obra de arte. Si bien son rastreables, no dependen de un conocimiento previo del lector. Quien puede rastrear el punto de partida simplemente hará una lectura mas enriquecida. Quien no, igualmente debe poder acceder al relato. Si bien se usa en el microrrelato, también se hace en obras de largo aliento. “La guerra del fin del mundo”, novela de Mario Vargas Llosa es un buen ejemplo. Otro buen ejemplo es “Pierre Menard, autor de Don Quijote”, cuento de Jorge Luis Borges.

            Estos escritos metaficcionales surgen de recomendaciones más generales que tienen que ver con esta Fuente de la Creación Literaria, esta técnica, pero también con todo el oficio del escritor. Hemingway lo expresa como la Teoría del Iceberg (El cuento es el 30%, el 70% es investigación) (http://www.aviondepapel.tv/2008/01/ernest-hemingway/), Cortázar habla de la historia subyacente, y Ricardo Piglia (http://www.ciudadseva.com/textos/teoria/tecni/tesis.htmse refiere a "Los dos hilos - Las dos historias". Es la historia que no se cuenta pero que está allí, y bien puede aludir a una obra pre-existente, a una anécdota relacionada con dicha obra, o a la biografía de su autor entre otras múltiples posibilidades.






Lecturas recomendadas:

·         “Opio en las nubes”, novela de Rafael Chaparro Madiedo. Tema: uso del lenguaje.
http://www.fileden.com/files/2007/2/24/817647/opio.pdf

·         “Mentiras verdaderas”, de Sergio Ramírez (nuevamente). Tema: Realidad- Fantasía- Imaginación.

·         “La verdad de las mentiras”, de Mario Vargas Llosa. Tema: Realidad- Fantasía- Imaginación. Grandes Novelas del Siglo XX.

·         “Gramática de la fantasía”, de Gianni Rodari (sin abusar). Tema: Ejercicios de Creatividad.
http://cungraficos.weebly.com/uploads/5/0/0/7/5007473/rodarigianni-gramaticadelafantasiaintroduccionalartedeinventarhistorias.pdf

·         “El olor de la guayaba”, de Plinio Apuleyo Mendoza. Entrevista realizada a GABO. Tema: Materia narrativa, la realidad, la vida.

·         “Vacaciones de verano” cuento de Quin Monzó  (anexo en PDF, cortesía de Mauricio Montes). Tema: Realidad – Realismo.

·         “La casa de Asterión” cuento de Borges. Tema: Fantasía Mito.
http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/esp/borges/casade.htm

·          “Casa tomada”, cuento de Cortázar. Tema: Historia subyacente.
http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/esp/cortazar/casa_tomada.htm

·         Leer (y ver) “The lost thing”, de Shan Tan. Tema: Fantasía – Imaginación – Realidad.

·         “La guerra del fin del mundo”, novela de Mario Vargas Llosa. Tema: Fuente Metaficcional.

·         “Pierre Menard, autor de Don Quijote”, cuento de Jorge Luis Borges. Tema: Fuente Metaficcional.
http://www.literatura.us/borges/pierre.html

TAREAS:

·         RECOMENDADO PERMANENTE: Aprender y aprehender palabras y su uso.

·         Ejercicio OPCIONAL: Escribir un cuento en el que se imagine que la pareja llama y se le explique por qué no contestamos.

·         RECOMENDADO CASUAL: Pasar un día sin hacer nada, como un llamado a recuperar (o potenciar) la capacidad de fantasear.

·         OPCIONAL: Ver la película “Brazil” de Terry Gilliam,  y relacionarla con “The lost thing”. Pensar en cuál es la historia subyacente de esta última (durante el proceso tener presente “Casa tomada” de Cortázar).  A partir de allí, y como referencia metaficcional, escribir un cuento. La escritura de este cuento es un ejercicio OPCIONAL. Se recomienda, para calentar la mano y pensar en relatos de largo aliento, que la extensión de este cuento esté entre 5 y 10 páginas.  El cuento se debe enviar a su Grupo de Edición (con copia al correo del Taller) para el correspondiente trabajo de corrección de estilo y edición. El mejor cuento resultantes       de este proceso intragrupal será enviado al Director del Taller, para el correspondiente  trabajo de edición final. (Los integrantes de cada grupo, mediante voto, eligen cuál es, según su criterio, el mejor cuento de su grupo. Después de trabajados con el Director estos cuentos (6, uno por cada Grupo de Edición) se publicarán en el blog del Taller, como una primera muestra de lo producido en el Taller de Cuento “Ciudad de Bogotá” 2012. Incluso, si lo desean, podemos armar un CONCURSO INTERNO DE CUENTO, con jurados (externos), premio y demás… Concursarían los seis cuentos finalistas. ¿Qué dicen?).
      Tema: Fuente / Escritura metaficcional.

Próxima sesión: Sábado 26 de mayo de 2012, Sala de música, Biblioteca Virgilio Barco, Bogotá D.C., 9:00 a.m.

NOTA: El próximo sábado se hará el primer BANQUILLO.


ANEXO
“Brazil” de Terry Gilliam





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10 comentarios:

  1. La relatoría es bastante juiciosa y completa. Pero la sesión me dejó algo insatisfecho al no compartir del todo los conceptos y definiciones concernientes a Fantasía e imaginación (dado que "realidad" me parece indefinible, la mayor abstracción posible junto con "Dios" y "Mundo") Me gustaría en la próxima sesión, una aproximación al concepto de la fantasía desde el género literario y cinematográfico (si cabe). Explicar y discutir alrededor de las diferencias y lugares comunes entre "fantasía" y "Ciencia ficción" El ejercicio de lectura en voz alta de la obra del tallerista me parece valiente y enriquecedor, aunque su excesiva dilatación puede atentar contra la programación planteada para la sesión.
    Las recomendaciones literarias, tanto del tallerista como de mis pares asistentes, son bastante enriquecedoras; dicho esto, no me ha gustado tanto la novela de Junot Díaz y ya entrado en gastos me gustaría proponer un tema para debatir entre quienes lean este mensaje ¿CUÁL ES TU NOVELA GANADORA DEL PULITZER FAVORITA? Habiendo leído apenas 6 novelas y conociendo de segunda mano (adaptación cinematográfica) otras 5, mi respuesta es sin duda "Lonesome Dove" del gran Larry McMurtry.

    PD: Sigo molesto porque el tallerista no ha comentado mi cuento de habitación narrada titulado "Gimme Shelter" a pesar de haberse comprometido a hacerlo para el pasado jueves 17 de febrero.

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    1. ¿Por que no te ha gustado tanto la novela de Junot Diaz? No se si en mi criterio influye que la leí justo a continuación de haber leido "La fiesta del chivo" y me encantó la forma como se complementan.

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    2. ¿Por qué no te gustado mucho la novela de Junot Diaz? En mi caso yo recuerdo haberla leido justo a continuación de "La fiesta del Chivo" y me encantó la forma como se complementan.

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  2. Nelson Rodríguez-Melendro24 de mayo de 2012 a las 14:25

    Sobre el uso y desuso del verbo ‘poner’, María Moliner (2006), docta en temas relacionados con el régimen o ‘buen uso’ del idioma, afirma:
    “En su acepción más amplia, según don Rufino José Cuervo, colocar es ‘poner en el lugar debido’. La Real Academia dice algo semejante. Así, pues, colocar no es simplemente poner, sino poner donde corresponde. De manera que nadie se coloca colorado, ni enfermo. En cambio, aquella lamparita hay que colocarla en la mesa roja, porque en la verde se ve mal. Otras dos acepciones específicas de colocar: 1) Invertir dinero, acciones o valores (‘Coloqué plata al tres por ciento’). 2) Acomodar a una persona en un empleo (‘Mi hermano se colocó en el Senado’). Como norma general, evite el uso de ‘colocar’ y juéguesela con ‘poner’: hay menos posibilidades de meter las patas y ponerse colorado. Además, conviene hacerlo ya mismo, antes de que el virus contamine a toda la familia: ‘Hay que poscolocar la cita’, ‘No es bueno antecolocar los intereses personales a los de la patria’”

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  3. Tengo una duda sobre el epígrafe.¿Cuánto debe ser su interlineado?

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  4. Tengo una duda sobre el epígrafe.¿Cuánto debe ser su interlineado?

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  5. Con respecto a la recomendación de no usar como epígrafe una frase que este dentro del escrito supongo que en el fondo no existen reglas en realidad. No puedo imaginar un mejor epigrafe para "El Tunel" que la frase de Castel: "...en todo caso había un solo túnel, oscuro y solitario: el mío"
    Todas las veces que he releído el libro me sobrecoge ls forma como retumba esta frase.

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  6. En la Relatoría se hizo énfasis en un punto importantísimo: “Mantener siempre responsabilidad con el oficio de escribir. Alimentar la “ambición”, en la mejor acepción de esta palabra”. Aunque es un tema reiterativo, la ambición es clave en la escritura y, sobretodo, en la creación de cuentos. Dejo las siguientes palabras de Raymond Carver, tomadas de su célebre ensayo On writing, quien da un idea poderosa del asunto.
    “La ambición y un poco de suerte son cosas buenas para un escritor. Demasiada ambición y mala suerte, o falta total de suerte, pueden ser letales, Tiene que haber talento.
    Algunos escritores tienen abundancia de talento; no conozco a ningún escritor que carezca de él. Pero una manera única y exacta de mirar las cosas, y encontrar el contexto apropiado para expresar esa manera de ver, eso es otra cosa. El mundo según Garp es, por supuesto, el mundo maravilloso de John Irving. Hay otro mundo según Flannery O´Connor, y otros según William Faulkner y Ernest Hemingway. Hay mundos según Cheever, Updike, Singer, Stanley Elkin, Ann Beattie, Cinthya Ozick, Donald Barthelme, Mary Robison, William Kittredge, Barry Hannah, Ursula K. LeGuin. Cada gran escritor, incluso cada escritor muy bueno, rehace el mundo de acuerdo a sus especificaciones”.

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    1. Independientemente del talento que se tenga esa ambición, que es fundamental, es un poco la que se debe tener en todo en la vida (en todo lo que nos importe), es la del "si vas a hacer algo hazlo bien o mejor no hagas nada". En la escritura eso se ve reflejado en muchos de los aspectos que ya se han mencionado en el taller, cuidar la forma, la ortografía, la puntuación, investigar antes de meterse a escribir sobre un determinado tema... en definitiva, trabajar realmente los textos y buscar que queden lo mejor posible en todos los sentidos.

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  7. Me parece genial hacer concursos de cuento dentro del taller. Sugeriría sin embargo comenzar con textos cortos e ir aumentando la extensión. El tema de la minificción es fascinante; me gustaría que ahondáramos un poco en eso en alguna sesión del taller.

    Lo mejor de La cosa perdida: ...Esos lugares que no sabrías que existen a menos que realmente lo estés buscando.

    Esto lo dice el personaje cuando encuentran el paraíso de las cosas "inútiles". Para mí, esa es la búsqueda, las señales de la vida, la magia a la vuelta de la esquina.

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